Archivo paraMarzo, 2007

La rabia de oriente

     La escena post-hardcore y screamo tiene tres núcleos fundamentales en los que este sonido alcanz sus cotas de mayora calidad. El primero, como en casi todos los estilos, es Estados Unidos, con grupos como The Bled, Fear Before the March of Flames, The Number Twelve Looks Like You, The Fall of Troy, etc. Esto no es demasiado extraño, es de sobra sabido que la mayor industria musical del planeta abarca mucho, y es normal que haya grupos buenos de todos los estilos. Sin embargo, en materia de post-hardcore hay dos polos más en los que fijarse. Uno se encuentra en el oeste de Europa, en donde destacan las bandas francesas Mihai Edrisch, Belle Epoque y Amanda Woodward, los italianos La Quiete y Raein, los primeros discos de los catalanes Standstill (cómo han cambiado) y ahora los británicos Enter Shikari.

     Pero si hay una escena con un sonido propio, ésa es la japonesa. Es curioso como un país con esa tradición de exportar productos típicamente pop (y que se las arregla bien para convertir en pop lo que no lo es) contiene un underground tan rico y tan personal. Vamos a hablar hoy de unas cuantas bandas que merece la pena conocer.

     Y empezaremos por la que ha conseguido mayor reconocimiento fuera de su país y que sin duda ha tenido una evolución más marcada, Envy. Su primeras referencias, From  eran ya grandes ejercicios dentro del estilo, si bien es cierto que no contarían con un sonido a la altura de la de sus coetáneos europeos. La sorpresa la darían en 2001 con el genial All the footprints you’ve ever left and the fear expecting ahead, un disco en el con el que alcanzaron la perfección, el equilibrio entre melodía (entendida desde su propio punto de vista) y la rabia metálica, sin duda un trabajo capital en el estilo y que sentaría las bases para muchas bandas jóvenes que empezaron por aquella época y que hoy están empezando a despegar. En 2003 llegaría su esperada continuación con aquel A dead sinking story, pero el resultado no era el esperado. El disco se basó en la progresión y las canciones dejaron de tener esa actitud de directo a la yugular que habían tenido en sus dos referencias anteriores y daba sensación de disperso y sin atractivo. En 2006 con su último Insomniac doze, el gusto por lo progresivo ha llegado a tal punto que casi se puede hablar de ellos como de un grupo de post-rock, y para mí abusan de las mismas estructuras una y otra vez y las canciones son demasiado previsibles. El cambio no les ha venido bien, y no es que sean malos discos, ni mucho menos, pero se espera mucho más de los creadores de aquella joya de kilométrico título.

Envy: Lies and release from silence live

  Otros abanderados de la escena son Endzweck, que llevan años tocando y tienen a sus espaldas unas cuantas referencias discográficas entre las que destaca el álbum Stange love. Al contrario de sus compañeros de Envy, su evolución a lo largo de los años ha sido prácticamente nula y de hecho todas en sus canciones, digamos, se pasan en cuanto a su sentido de la personalidad. Eso sí, Today es una de las mejores canciones de la historia del género.

Endzweck: Sounds of military boots, de su cd The grapes of wrath

     En cuanto a la facción más experimental del estilo cabe destacar dos bandas muy talentosas. Por un lado, Naiad que con tan solo una demo y un ep titulado Hardcore emotion se han erigido como uno de los grupos más interesantes de la escena. Su mezcla de post-rock con hardcore está algo manida (la típica estructura calma/tempestad) pero, al contrario que Envy, optan por hacerla de una manera no progresiva sino totalmente cortante y sorpresiva, aparte de que su buen hacer a los instrumentos es innegable.

Naiad: Precious things live

    El otro grupo clave para entender la escena son los más experimentales Nervous Light of Sunday. Las estructuras de sus canciones son auténticas montañas rusas y sus temas parecen estar compuestas a partir de un corta-pega, o como si se les hubieran roto tras una caída al suelo y luego hubieran pegado los trozos arbitrariamente, y pese a todo  consiguen una coherencia espectacular y un ritmo realmente alto, con el que no te puedes aburrir. Aunque cuesta asimilar tal rompecabezas sónico, la satisfacción que reporta su ep Jakushinkoukei es para darle una y muchas oportunidades.

Nervous Light of Sunday live

    Hasta aquí la lección de hoy, espero que gracias a esto descubráis algún grupo que os merezca la pena.

Envy - All the footprints you’ve ever left and the fear expecting ahead (2001)

Envy - All the footprints..     Japón es un país muy distinto, es una cultura totalmete diferente que difícilmente un europeo puede comprender a no ser que sea a través de sus productos: su cine, su anime, su manga, su música. Todo en este país es particular y, como no, también su música.

     De Japón nos llega este grupo, Envy, cinco japoneses que nos deleitan con un hardcore new school aderezado con un interesante toque emo. Una mezcla realmente sorprendente. En particular este disco (sin desmerecer los siguientes A dead sinking story e Imsomniac Doze) es una obra maestra de cómo combinar la rabia, la crudeza, la agresividad del hardcore más cañero con la sugestión y la sensibilidad del emo. No os asustéis, el primer componente es el más presente en el conjunto, de hecho todos los temas son puros ejercicios de guitarreo, pero es un ligero toque emo, como el ligero toque de la canela en las natillas, lo que le da una nueva dimensión a su sonido.

     El álbum, musicalmente, no tiene desperdicio, es sencillamente impecable: la batería impone un ritmo rapidísimo, que el bajo sigue a la perfección y ello sirve de base para que las dos guitarras campen a sus anchas. Quizá sea este el punto fuerte del grupo, la sensibilidad que logran con las guitarras, equilibrada perfectamente con la caña y la distorsión. Es indescriptible cómo transmiten a esa velocidad tal sentimiento de fragilidad.

    Pero sin duda todo esto no sería suficiente sin una voz adecuada. Tetsuya Fukugawa se deja la garganta en cada tema, es una voz agresiva pero doliente, que por momentos no sabes si apabulla o sufre, y sin embargo tiene momentos de melodía que te hipnotizan al instante. Hay que escuchar el disco para saber de lo que hablo.

     Para muestra, prueba a escuchar A cradle of arguments and anxiousness Your shoes and the world to come, en las que la dicotomía entre la tempestad y la calma inquitante se hace perfección.

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Enter Shikari - Take to the skies (2007)

Enter Shikari - Take to the  skies Cada cierto tiempo aparece una banda con algún nuevo soplo de aire fresco, una nueva vuelta de tuerce sobre una escena, bien incorporando un elemento nuevo, bien mezclando estilos que a priori no casan, etc. En el caso que hoy nos ocupa el estilo a revisar es el post hardcore (qué sorpresa, ¿no?), y el grupo en cuestión, los británicos Enter Shikari con su álbum de debut.

Ya es el post hardcore de por sí un estilo muy abierto a la imaginación de sus compositores y tenemos muchos ejemplos previos de escarceos con la electrónica. En aquel The shape of punk to come, Refused ya metían una parte de hardcore al final de Worms of the senses, Fear Before the March of Flames han reinventado su sonido en su último álbum The always open mouth (2005) ayudándese de voces distorsionadas, bases electrónicas, etc. y Chiodos han aportado frescura a la escena screamo con sus sintetizadores y teclados. Sin embargo, Enter Shikari han ido más allá y más que incorporar elementos de la electrónica a su sonido, lo han fusionado. Con esto quiero decir que las melodías discotequeras no están ahí como mero adorno, sino que forman parte fundamental de las composiciones y el resultado, aunque al principio te deja descolocado, no puede ser mejor.

La grandeza de este grupo es que, pese a abusar de la electrónica, consiguen llamarte la atención aunque no la soportes. Consiguen un equilibrio entre electrónica y guitarreo de tal manera que no desentonen. Si a esto unimos que han sabido construirse una ambientación muy acorde con su propuesta y que una vez te sumerges en ella llegas a comprender su música, lo cual en un principio parece complicado.

Así es como empieza este Take to the skies, con una intro que nos hace dudar de que estemos escuchando un disco de rock o una recopilación de la Scorpia. Afortunadamente Enter Shikari nos trae a la realidad rápidamente. El sonido del grupo es muy rico, no sólo por lo evidente sino también por la variedad en las voces: las hay melódicas, hay gritos, hay voces guturales, coros… Su post hardcore no tiene nada que envidiarle a grupos como los ya mencionados Fear Before the March of Flames o The Bled.

El álbum también es bastante variado. Aparte de varios interludios electrónicos, tenemos canciones más melódicas como Today won’t go down in history o Adieu, otros temas son bastante amables dentro de su sonido como Labyrinth o Johnny Sniper, lo que hace el disco más rico pero también irregular. Sin duda lo más interesante de este trabajo son los temas en los que la vena post hardcore sale a relucir: Mothership, Anything can happen in the next half hour, Sorry you’re not a winner y sobre todo la genial OK time for plan B deben contarse desde ya ente lo mejor del género. En definitiva, un álbum muy entretenido y original que te sorprenderá si dejas a un lado ciertos prejuicios (si es que los tienes).

Anything can happen in the next half hour

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Bloodhound Gang - The bad touch

     Como hoy mi conexión no se está portando nada bien y esto me corta el rollo, para hoy nada, sólo os dejo uno de mis videoclips favoritos, espero que os guste.Bloodhound Gang - The bad touch

Estrellas del cine metidos a músicos

     Cine y rock han estado siempre unidos, la banda sonora de las mayores superproducciones de Hollywood suelen estar repletas de lo más selecto de la escena de su época, sobre todo las de ciencia ficción y en el plano del cine independiente es el rock lo que rige. No es de extrañar por tanto que alguno de los protagonistas de estas historias haya probado suerte en el género que pone sonido a sus trabajos. Hoy hablaremos de casos de actores que han probado suerte en el mundo del rock, como veremos con muy distinto resultado según el caso.

 

Russel Crowe

     Comenzamos con un caso bastante conocido. El Gladiador, también conocido por películas como Una mente maravillosa, el australiano Russell Crowe probó suerte con un combo neogrunge llamado 30 Odd Foot of Grunts en 2002, aprovechando el éxito de bandas como Nickelback. El resultado es musicalmente desastroso, no solo sus canciones dejaban mucho que desear sino que su habilidad como cantante era prácticamente nula. Por supuesto, en cuanto el público dejó de sentir curiosidad por ver a tal superestrella del celuloide cantando, el grupo se disolvió en el olvido.

Cantando

Keanu Reeves

     Otra gran estrella de Hollywood, Keanu Reeves, el cual formó parte como bajista de grupos muy consagrados como los punks The Vandals o la banda de trash metal Anthrax, aparte de tener su propio grupo de pop rock, Dogstar, con el que sacó dos álbums en 1996 y 2000 respectivamente. Juzguen ustedes…
Dogstar live

 

River Phoenix

     Uno que podría haber tenido un gran futuro en la música, al igual que en el cine, si hubiera seguido con vida es River Phoenix. El nuevo niño malo de América, protagonista de la imprescindible Cuenta conmigo y que tenía todas las papeletas para convertirse en el nuevo James Dean perdió la vida a la edad de 23 años a causa de una sobredosis. Antes de eso le había dado tiempo a fundar un grupo de rock alternativo, tras aparecer en el segundo disco en solitario de John Frusciante de Red Hot Chili Peppers. El grupo, llamado Aleka’s Attic, obtuvo cierto reconocimiento y Phoenix reconoció que la música era realmente su gran pasión.

 

Juliette Lewis

     Centrándonos más en la actualidad, tenemos muy a mano dos casos de actores que han tenido tanto o más éxito en su carrera musical que en la cinematográfica. El primer caso es el de Juliette Lewis. La Lolita quiso dar rienda suelta a sus inquietudes musicales y para ello, en lugar de coger un estilo más o menos de moda como en los casos anteriores, eligió el punk rock más básico para darle salida a su creatividad. Formando un grupo en 2004 que se llamaría Juliette and The Licks, su ep de debut era una bocanada de aire fresco a la escena, y su éxito no se debió sólo a la expectación por ver a la atractiva actriz vestida de punki sino que su propuesta musical realmente se sostiene, aunque en su primer disco algunas canciones flojean.
Hot Kiss, de su cd Four on the floor

 

Jared Leto

     Pero si tenemos que hablar de éxito, el ejemplo más claro lo tenemos en Jared Leto. Si en su carrera cinematográfica es ya un actor respetadísimo y consagrado gracias a sus trabajos en películas de culto como Réquiem por un sueño o El club de la lucha, lo cierto es que en lo que se refiere a música tampoco se puede quejar. 30 Seconds to Mars nació a principios de este siglo como una banda de rock progresivo con tintes de pop y su disco de debut de 2003 fue muy gratamente acogido por un gran sector del público y de la crítica. Dos años después su continuación A beautiful lie superó toda expectativa, adentrándose un poco en un género como el emo pero sin dejar de lado el sonido rockero, se trataba de un disco eminentemente melódico pero que cuenta con canciones de un gancho irresistible como The kill o Attack. Realmente es un ejemplo perfecto de cómo se puede ser bueno en varias facetas artísticas, aunque como vemos no es nada fácil.

 

The Kill, de su cd A beautiful lie

    Hasta aquí la lección de hoy, espero que hayáis aprendido algo nuevo.

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