The Smashing Pumpkins - Zeitgeist
Comentar el nuevo disco de Smashing Pumpkins es una tarea peliaguada. Las numerosas críticas recibidas casi unánimemente por parte de la crítica no avalan el contenido de este CD pero, si es cierto que nos encontramos aquí con probablemente el peor disco de su carrera, la debacle no ha sido tanta como nos han querido vender. Pongámonos en precedentes.
The Smashing Pumpkins pusieron fin a su carrera en 2000 por desavenencias entre los miembros del grupo. Al parecer Billy Corgan se había estado dedicando a regrabar las partes de sus compañeros a sus espaldas, cosa que no gustó en el grupo y éste se disolvió. Tras el intento fallido de su nuevo proyecto Zwan y la escasa repercusión de su disco en solitario, Corgan ha decididio volver a poner en marcha el grupo que le dio la fama, aunque para ello no cuente con dos de los miembros fundadores, D’Arcy Gretzky y James Iha aunque sí con su inseparable batería Jimmy Chamberlin. Así las cosas, con dos nuevos y semi desconocidos miembros (Jeff Schroeder a la guitarra y Ginger Reyes al bajo), Smashing Pumpkins vuelven en 2007 con Zeitgeist.
Lo cierto es que la crítica ha mostrado siempre cierta manía persecutoria con Corgan desde que los Pumpkins sacaran Adore en 1998, gran disco aunque poco aceptado en su momento. Desde entonces siempre ha habido alguien encargado de tirar mierda sobre el trabajo de este hombre, ya se llame Machina, Mary Star of the Sea o The Future Embrace. Y, claro está, en este disco y con la carta de “reunión por la pasta” es más fácil que nunca.
Las cosas como son, el disco no va a pasar a la historia. Pero tampoco es tan malo como se dice por ahí. Está claro que a estas alturas no van a sacar otro Siamese Dream, pero porque ese disco ya se sacó hace quince años y está ahí para quien lo quiera escuchar. A los Pumpkins del siglo XXI les va la caña, y lo dejan claro desde el primer segundo de Doomsday Clock, primer corte del disco. Es verdad que la cadencia del disco es muy lineal y que la mayoría de las canciones tiran por el sonido de Zwan aunque con sonidos más agresivos, pero sólo por el póker que forman hacia la mitad del álbum el pelotazo de single que es Tarantula, Starz (un verdadero clásico), la muy criticada United States y la balada Neverlost ya merece la pena. Smashing Pumpkins siguen siendo grandes, le pese a quien le pese.
Tarantula, primer single del disco.
