Between the Buried and Me - Colors (2007)
Muy de vez en cuando aparece sin avisar una obra maestra de donde menos se espera, de la nada. Es el caso que nos ocupa. Después de un par de discos correctos sin más en clave de death metal progresivo, Between the Buried and Me nos han sorprendido con esta obra bizarra digna de escuchar sea cual sea nuestro estilo.
Colors es un disco en el que el concepto de canción está poco valorado. Los cortes entre canciones sirven más para poner un orden que para separar temas, el álbum está pensado más bien como una obra con principio, final y sus distintos movimientos, a lo largo de los cuales vamos pasando de arriba a abajo como en un tiovivo. Es por eso que esta crítica está pensada como un viaje por su sonido.
El disco empieza con un bonito toque de piano que da entrada a una pequeña introducción titulada Foam Born (a): the Backtrack, y que va subiendo la intensidad hasta que acaba en un arrebato metalcore y donde ya se adivinan algunos tintes progresivos que luego tendrán gran protagionismo en el disco.. En este punto nos sumergimos de lleno en (b) The Decade of Statues. Este tema es totalmente de género, metalcore a saco y sin respiro aunque al final vuelven a aparecer las guistarras progresivas. Es en Informal Gluttony donde empiezan a dejarse ver los elementos más inesperados. Para empezar, esa intro que recuerda un poco a melodías arabescas o indias que dejan paso a la contundencia heavy que caracteriza al grupo. Y sin embargo, a los dos minutos y pico de canción nos soprenden con un estribillo melódico que nos podría recordar perfectamente a cualquier grupo de indie rock, parte que se repite al final del tema para despedirlo en clave de pseudo post rock.
Sun of Nothing y Ants of the Sky es la dupla más experimental. En los 23 minutos que duran entre las dos asistimos a un repertorio sin igual de idas y venidas: rápidos riffs metaleros, bajones acústicos con voces melódicas que rozan lo lo-fi, pasajes melancólicos… Y largas escalas que nos remiten directamente a los grupos de rock épico progresivo de los años 70 para luego dar paso a una caña metalera que de forma tan natural que ni nos damos cuenta, se convierte en una fiesta country. Prequel to the Sequel sigue en esa línea que mezcla el metalcore con lo progresivo, Viridian es un pequeño alto en el camino y White Walls es la apoteosis, con un inicio demoledor que no baja la guardia hasta el final, cuando despide el disco con un punteo de cuatro minutos, de los que hacen historia. Todo un soplo de aire fresco.
nordicwarrior Dijo:
on Marzo 8, 2008 at 12:09 am
El solo de White Walls es IN-CREIBLE. Porcierto, el lunes tienes la mia, ok?
Prozako Dijo:
on Marzo 8, 2008 at 11:10 am
Me le he bajado, estoy por la primera escucha y me esta pareciendo un disco muy, pero que muy interesante.
Derechito al ipod que se va, y cuando le haya fundido, opino de el con calma.
Ignacio Dijo:
on Marzo 20, 2008 at 11:16 pm
Vengo recien conociendo between the buried and me
y me gustaron kaleta O.o …
el tema alaska es coooooooooooool
con video incluido ^^
chau