06
May

Expedición a las Estrellas - 72 (2008)

Portada Ya no es ningún secreto que en Sudamérica existen bandas capaces de plantar cara a cualquier grupo europeo, especialmente en géneros como el screamo en el que formaciones como Leidan, Asamblea Internacional del Fuego, La Última Canción del Mundo o Subir en Busca del Aire han obtenido una gran reputación no sólo en sus países de origen (Argentina y Chile) sino que incluso a este lado del charco han llamado la atención de muchos amantes del género. Ahora nos llega la nueva gran apuesta para el futuro desde Zacatecas, México en un EP de cinco canciones, adelanto de lo que será su primer disco titulado 27 (y que saldrá a lo largo de este mismo año) que demuestra cómo en cualquier lugar del mundo puede surgir una banda que haga algo realmente nuevo y estimulante.

En este EP de debut, Expedición a las Estrellas nos sorprenden no con un sonido demasiado innovador sino con una mezcla de estilos y unas ideas pocas veces combinadas con tanto éxito. Su sonido se basa en beber de todas las propuestas más experimentales dentro del panorama rock internacional, tales como el post rock y el post metal, sazonado con algún elemento screamo. Nada nuevo bajo el sol entonces, ¿no? En principio no, pero hay que escuchar los cinco temas que componen esta obra para darse cuenta de que no estamos ante un grupo cualquiera. Tras una breve pero preciosista introducción de apenas dos minutos que nos evoca algo similar a un verdadera expedición a las estrellas, llegamos al corte más largo del EP y a la postre el más estimulante: La distancia se oscurece entre pétalos de luna. Un corte progresivo que comienza con un suave piano que da paso a un pasaje con cierto regusto a Explosions in the Sky para inesperadamente desembocar en un violento pasaje crust con una voz típicamente death. Tras esto llega la calma y los ecos post rockeros vuelven a aparecer recordándonos a bandas como Caspian; una atmósfera muy trabajada y un sampler de voz nos invitan a sumergirnos y a dejarnos llevar por el sonido del grupo. Diez minutos de pura intensidad y melancolía.

La sorpresa de este trabajo llega con la tercera canción, 1979-2007, dedicada a uno de los miembros del grupo, fallecido el año pasado. El inicio nos descoloca desde el primer momento, la calma in crescendo de los dos primeros temas contrasta con el demoledor comienzo de este corte instrumental: un riff metálico, pesado, adornado con arreglos propios del post metal. Este se desarrolla hasta un bajón en el que el grupo parece improvisar hasta que una melodía de guitarra y piano nos introduce en quizá el mejor momento del álbum: un pasaje emotivo como pocos que al final se convierte en el riff del comenzo. Sin duda uno de los cortes más refrescantes de este año.

Las dos últimas canciones son dos buenos temas porst rockeros in crescendo que van ganando intensidad hasta que estallan. Merece la pena destacar el piano en Ens Seminis (Phoenix), instrumento además presente durante todo el disco y que le da un aura especial a sus composiciones. El último tema es también de intensidad creciente y lo que destacan aquí son las guitarras distorsionadas.

Intensidad, preciosismo, emotividad, contundencia y distorsión, todo ello en apenas veinticinco minutos en uno de los debuts más interesantes que recuerdo. Si todo va como debe ir, Expedición a las Estrellas pueden convertirse en muy breve espacio de tiempo en una banda de referencia en el panorama mundial, porque calidad e ideas tienen de sobra. Sólo queda ver cómo se defienden en el larga duración. No dejéis de darles una oportunidad.

DESCARGAR

14
Abr

Anti-Flag - The bright lights of America (2008)

Portada Anti-Flag es un grupo que lleva años sin decepcionarme. Reconozco que los descubrí tarde, con ese The Terror State en 2003 y de la mano del su single por excelencia, Turncoat. Buen disco aquel pero que fue ampliamente superado por su continuación en 2006, For blood and empire, con tremendas canciones como Project for a new American century, One trillion dollars, Hymn for the dead, etc. Calidad y variedad a partes iguales. El año pasado decidieron deleitarnos con A benefit for the victims of violent crime, un EP en el que además de algunas canciones nuevas disfrutábamos de sus grandes clásicos en su versión en directo, lo que me hizo interesarme por los primeros discos de esta banda, y la verdad es que no desmerecen en absoluto su trabajo en los últimos años. Ahora vuelven con el listón muy alto, ¿está The bright lights of America a la altura de su carrera?

La primera impresión es que sí. Han sabido volver a parir un buen disco, un disco disfrutable, coreable y que no decepciona, aunque está por debajo de sus últimos trabajos, y musicalmente bastante lejos de los primeros, mucho más rápidos y sucios. Con esto ya os podéis imaginar que este trabajo es el más tranquilo y melódico de su carrera. Es curioso ver cómo en los grupos de punk rock el término “madurar” suele significar “ablandarse”. De todas maneras en su caso esto no es del todo malo. No hay más que escuchar la primera canción del disco, Good and ready, para darse cuenta de que los himnos punk no tienen que escribirse a toda polla, uno de los mejores temas del álbum y de su carrera. Pero no acaba aquí la cosa, al revés, acaba de empezar. Y es que la primera parte del disco es prácticamente perfecta y nos introduce al nuevo sonido de la banda de tal manera que nos convence a la primera. No se les podrá acusar de vendidos con semejante colección de temas redondos. La canción que da título al disco es quizá la más cercana a sus anteriores discos, una canción algo más rapida que la anterior que encajaría perfectamente en For blod and empire y con un estribillo certero.

Vices es la primera canción que realmente nos sorprende. Para empezar por ese piano que la introduce, abriendo para un tema lento, melódico y en el que el vocalista Justin Sane entra con un registro que pocas veces le hemos escuchado. Coros melódicos y otro estribillo memorable. Preparaos para uno de los pelotazos del disco: The modern Rome burning, alegato anti americano de manual y con otro estribillo melódico marca de la casa, van cuatro. Y para rematar el repóker de ases, el trallazo If you wanna steal (you better learn how to lie) que nos recuerda muchísimo al estilo de Against Me! y nos hace caer en que serán probablemente su referencia más cercana.

A partir de aquí el disco pierde fuerza. Tras el buen sabor de boca de los cinco primeros temas, luego las canciones van perdiendo nivel y frescura y el grupo se pierde un poco en ese nuevo sonido, que llega a aburrir. Porque si hay algo que hizo grandes a sus dos anteriores discos era la variedad, y es un concepto que han olvidado de cara a este nuevo trabajo. Sólo Spit in the face, el corte con el tempo más rápido del álbum, rompe esa monotonía y como momento destacado de esa segunda parte del disco sólo nombraría Go West, otro tema lento y melódico con un estribillo muy pegadizo.

Como apunte, resaltar el corte acústico que han metido como bonus track, un poco country que otra vez nos recuerda a Against Me!. Un disco que mantiene el tipo aunque muy irregular y que se termina haciendo largo. No obstante, en un año en el que nos vamos a cansar de escuchar punk (entre lo que ha salido ya y lo que se avecina, estáis avisados) bien viene un soplo de aire fresco a la escena.

The bright lights of America:

27
mar

Despised Icon - The Ills of Modern Man (2007)

     Permítanme decirles antes de empezar con la crítica de este disco que, hasta hace bien poco, vuestro humilde servidor no tenía ni la más remota idea de que semejante grupazo existía. Cierto es que procuro estar al tanto de todo lo que se cuece por los fogones del metal extremo, pero, cosas de la vida, uno no puede llegar a todo. Así pues, hace poco que descubrí esta joya que, de haberla escuchado antes, hubiera entrado en mi Top 5 del año pasado (e incluso en el Top 3), pero, quizá gracias a eso (y al momento que vivo musicalmente hablando) he podido disfrutar al máximo del Cd que nos ocupa hoy. Una vez hecha esta aclaración, vamos con ellos que, al fin y al cabo, son los protagonistas de esta crítica. No es un disco accesible, ni mucho menos, este The Ills Of Modern Man. Más aún, me atrevería a decir que peca de demasiado rebuscado en algunas partes, aunque eso le haga ganar enteros (sobre todo entre el sector mas progresivo del metal extremo). Basan su sonido casi completamente en una cadencia de riffs machacones (entiéndase “machacón” como contundente o muteado, nunca como pesado), con una batería que no suele parar (y cuando lo hace es para partirnos por la mitad con algún breakdown, pero de esto hablaré más adelante) y unos, a mi parecer, bastante logrados momentos de pausa en clave hardcore. Todo ello hace que su sonido en general se pueda describir como pesado, contundente, grueso…todos estos adjetivos les hacen justicia (y alguno más que me dejo, seguramente), pero, también son capaces de dejarte con una sensación de vacío interior, quizá mejor descrito por esta frase que me dijeron el otro día “Es como si te gustara irte a una obra y oir las maquinas machacándolo todo”. Pues si, mi querido amigo. Si Despised Icon es eso, entonces puedes llamarme amante de las obras…
    Otra cosa que cabe destacar es la carencia de melodía en casi la totalidad del disco, siendo esta suplida por estridencia (incluso a veces rozando la disonancia), y, reencontrándose con ella en un único tema, Fainted Blue Ornaments , que sirve como perfecto broche de oro para los 40 escasos minutos que dura el disco. Eso si, ese momento donde, de repente, recuerdan que son capaces de hacer algo más que machacar sin piedad sus instrumentos es, simplemente, uno de los momentos musicales más bellos que recuerdo, precedido por un coro 100% hardcore que seguramente a más de uno y de dos le recuerde a Hatebreed o a Sick Of It All.
    Y los breakdowns… ¿qué decir de ellos? Estos tipos son capaces de meterlos en los lugares más insospechados, incluso como ocurre con Nameless, tema que tiene un breakdown de marcado corte hardcore (una vez más esas influencias), pero que sorprende con una bajada de tempo apoteósica en medio del mismo, dejando al oyente con dos palmos de narices… Cabe destacar también el que nos despachan en Furtive Monolgue, con un riff hecho a base de slides bastante creativo (por cierto, hablando de ese tema, no os perdáis el videoclip. Sencillamente genial).    En resumen, este es uno de esos álbumes a los que no hacen justicia ninguna crítica. Yo podría tirarme aquí describiéndolo siglos, y aún así no podría captar ni el 1% de su esencia, así pues, no queda más remedio que escucharlo. Eso si, permitidme una advertencia a modo de consejo: desalojad vuestra casa. Mandad a vuestra madre/padre/abuela/marido/mujer a dar un paseo, bajad las luces, poneos el volumen al máximo y preparaos para la experiencia más extrañamente carente de sentido, pero brutal y genial a la vez que nunca hubiérais podido imaginar… con ustedes, Despised Icon.

DESCARGAR

Furtive monologue:

 

 

22
mar

Justin Pearson, un genio underground

Justin Pearson, pensativo

    Muy probablemente no sepáis quién es el chico de la fotografía. Precisamente por eso escribo esta entrada, porque creo que es muy interesante conocer su historia, y sobre todo su fructífera carrera musical. Su nombre es Justin Pearson y es una de esas figuras sin las que una escena no tendría sentido, en este caso el screamo y el noisecore.

    Después de haber tocado en varias bandas de la Costa Oeste estadounidense, su primer grupo relevante (y tanto) fue Swing Kids, banda formada a mediados de los noventa. Este prácticamente desconocido grupo no sería nada reseñable si no fuese por lo innovador de su sonido, derivado del punk: en aquella época, aquel caos en el que se convertían sus canciones y la desgarrada voz del amigo Pearson, que en esta banda hacía las veces de vocalista eran algo totalmente nuevo. Algo que posteriormente grupos como Orchid o Saetia terminarían de pulir para poner la semila de esa pila de estilos entre los que se cuentan el screamo, el llamado emo-violence y el chaotic hardcore. Estamos pues ante todo un precedente de esa escena tan en boga hoy. La discografía de Swing Kids está repartida entre eps y splits pero recogida en un sólo disco llamado Discography, que dejo en descarga para todo aquel que quiera gozar de esta joya arquelógica.

DESCARGAR Swing Kids - Discography

    Haber formado parte de una de las bandas que iniciaron un género es todo un logro por el que sentirse orgulloso, pese a que la trascendencia de Swing Kids a nivel de público haya sido nula. Cosa que no le pasa sin embargo al siguiente grupo del que fue parte Justin, grupo conocido, reputado y original donde los haya: The Locust. Ahora a las cuatro cuerdas, Pearson ha conseguido con The Locust la repercusión y la fama que nunca obtuvo con Swing Kids, seguramente también ayudado por esa imagen estrafalaria que han adoptado, asemejándose a insectos de tamaño humano. Su segundo álbum de estudio, Plague soundscapes, es un ejercicio casi perfecto de hardcore caótico y experimental a velocidades de vértigo: nada menos que 23 canciones en aproximadamente media hora. Un sonido realmente único:

Live from the Russian compond, de The Locust:

    Sólo con haber participado en estas dos bandas ya habría merecido la pena que ese individuo haya pisado la faz de la tierra. Pero la cosa no queda ahí. Además de ser miembro permanente de The Locust, Justin Pearson tiene varios proyectos paralelos, entre ellos el más importante el grupo llamado Some Girls. Ideado como un supergrupo thrashcore con músicos de algunas bandas de la Costa Oeste (como Give Up The Ghost o The Plot to Blow Up the Eiffel Tower), Some Girls es otro de los grandes nombres a tener en cuenta en la escena, con dos discos editados y unos cuantos eps en su haber. Sin embargo, su música no termina de distanciarse mucho de lo que hacen The Locust:

Warm milk, de Some Girls:

    Ya son tres las bandas interesantes en las que encontramos a nuestro hombre. Así que no será ninguna sorpresa sigo hablando de grupos en los que toca. La siguiente parada es Holy Molar, de nuevo banda de hardcore experimental, aún más si cabe que las anteriores y que tiene ciertas reminiscencias a Fantômas, banda del también incansable Mike Patton (estos dos tipos como mínimo tienen en común haber tocado en tantas bandas que ni se acordarán del nombre de algunas). Su atuendo es también particular: van vestidos de dentista. Al menos, es una idea original, como su sonido.

Cavity search, de Holy Molar:

    Nuestro viaje no puede acabar sin nombrar una última formación. En este caso el supergrupo es mucho más mainstream (aunque sólo por sus miembros), hablamos de Head Wound City y en sus filas se encuentran, además de nuestro buen amigo Justin, Cody Votolato y Jordan Billie de The Blood Brothers, Nick Zinner de Yeah Yeah Yeahs y Gabe Serbian, compañero de Pearson en The Locust y Holy Molar. En su ep de presentación de 2005 apuntan buenas maneras y con la separación de The Blood Brothers el año pasado, habrá que ver si el proyecto tiene continuidad.

DESCARGAR Head Wound City ep

    Hasta aquí la lección de hoy, que sepáis que la labor de Pearson no queda aquí y que amén de otras bandas en su currículum como The Crimson Curse, Ground Unicorn Horn, Struggle, Fast Forward o Brain Tourniquet, el tío tiene montada su propia discográfica (One Three G) en la que lleva a todas estas bandas y otras como Ex Models o Orthrelm por poner unos ejemplos.

    Para terminar, una curiosidad: Justin apareció en el Show de Jerry Springer protagonizando un montaje de líos amorosos como excusa para armar un pollo en el plató. Aquí tenéis los vídeos, en inglés, para el que tenga curiosidad.

13
mar

Sigur Rós, otros pioneros

    Últimamente estamos asistiendo a un nuevo concepto de la música propugnado nada menos que de los propios artistas y grupos, nada de compañías y grandes corporaciones. Hace poco os informábamos desde UnderCore de la gran idea que Radiohead tuvieron dando gratuitamente su In Rainbows por descarga directa de internet. Está bien, no es el colmo de la originalidad ¡cuántos grupos en el mundo cuelgan sus canciones en internet para que se difunda su música! Aquí lo verdaderamente nuevo es que uno de los grupos más grandes y ricos del mundo renunciaba a luchar por defender la venta de su música y se decidía a regalarla. El que quisiera, podía dejarse sus cincuenta y tantos euros en la edición de lujo que sacaron del disco. Y más tarde pudo ser adquirido ya por el gran público al precio de un cd normal.

Pack de lujo de In Rainbows

    Hace escasas semanas, otro de los grandes grupos del momento, Nine Inche Nails, ofrecía su nueva obra, Ghosts I-IV también en descarga directa en internet por el módico precio de 5 dólares (los nueve primeros temas, gratis). El que hubiera querido y podido podría haber comprado el ultralujoso pack con los cuatro cds que componen tal trabajo y dos vinilos del mismo por el también módico precio de 300dólares, oferta limitada a las 2.500 existencias (echad cálculos y sabréis lo que se ha embolsado el señor Reznor con esta tontada). Para el término medio, también se podía pedir la versión en dos cds por 10 dólares, el cual empezará a ser distribuido el 8 de abril. Y aún hay más: edició deluxe con dos cds, DVDyBlue-Ray por 75 pavos. Ahí es nada, nuevas formas de ganar dinero con la música. El futuro ya está aquí.

Pack de lujo de Ghosts I-IV

    Y ayer salió una noticia cuanto menos sorprendente. En esta lucha por ver quién pone más al servicio del pópulo su creación artística, los islandeses Sigur Rós han decidido colgar en internet el vídeo íntegro de su último DVD Heima. En Youtube. Para que lo vea todo el mundo. Y aquí es donde yo me pregunto, ¿dónde está el límite? ¿Se han dado cuenta los grupos de que lo que de verdad interesa es dar a conocer tu obra y sacar tajada de las entadas de los conciertos sin los intermediarios de las discográficas de por medio? He aquí el eterno debate. Los grupos necesita a las discográficas para editar sus discos, pero existen algunas bandas en el mundo con el suficiente dinero como para no necesitar esa financiación. ¿Ha llegado ya el esperado día de los discos gratis? No lo sé. Lo único que temo es que esto sea el principio de un gran imperio de promotoras despóticas que sustituya al actual imperio de las discográficas. De momento, disfrutemos como se debe des estos regalazos que nos hacen nuestros músicos favoritos. Con todos ustedes, Heima:

    Muchas gracias por esto, Sigur Rós.

10
mar

Meshuggah - obZen (2008)

    Hay pocas cosas seguras y constantes en este, nuestro querido planeta. Podríamos hablar sobre la constante de la gravedad, las leyes de Newton, o que, inequívocamente, el sol siempre va a salir por el mismo lado del planeta. ¿Que a cuento de qué viene todo esto? A cuento de que, a poco que nos fijemos mas allá de lo que pueden (o quieren) ver nuestros ojos (muchas veces deslumbrados por los focos de la música comercial, o simplemente cegados por el desconocimiento), descubriremos grupos y estilos de música que son constantes, como las leyes que mueven nuestro planeta, y, en contadas ocasiones, son tan potentes como la gravedad que ata nuestros cuerpos a la Tierra.
Sirva este pequeño prefacio en tono de gafapastismo soberbio y desmedido para introduciros a la crítica de este nuevo álbum de los genios de Umea, tambien conocidos como Meshuggah. Un nuevo trabajo que, en sus primeras escuchas, se presenta más rápido y violento que sus anteriores entregas, sobre todo en la comparación con el, hasta la fecha, último trabajo de la banda, Catch Thirtythree. Canciones como Combustion, encargada de darnos la entrada al disco, demuestran este cambio y nos muestran unos registros que casi teníamos olvidados en Meshuggah (sirva como excepción la brutal War que abría su Rare Trax allá en el 2001) como pueden ser baterías machaconas, más cercanas a un tema de cualquier grupo de metalcore que a cualquier canción del Nothing (por ejemplo), o ritmos frenéticos de guitarra que nos dan pie a pensar si realmente Mr. Fredrik Thordendal es de este mundo, o se confirma finalmente que es extraterrestre. Porque, seamos sinceros, desarrollos de guitarra como los de la contundente Lethargica, o los de Dancers to a Discordant System no son cosas que a uno se le ocurran todos los dias… aunque si hablamos de cosas extrañas e incluso alienígenas, deberíamos fijar nuestra atencion en Pravus, una canción donde la rabia y brutalidad de este álbum se contagia del espíritu de Meshuggah dando como resultado un tema donde, sin excepción, todos los instrumentos compiten por ver quién es el que suena mas contundente y agresivo de la cancion. Bajos machacones, guitarras ultrapesadas y una batería que no para son su seña.

    Aunque también tiene sus partes conocidas y confortablemente comunes (dentro de los estándares de Meshuggah, claro está) como Pineal Gland Optics que podría haber sido parte del Nothing sin cambiar mucho la tónica de ese cd, o como Electric Red, que tampoco difiere mucho de los parámetros por donde se desenvolvían estos personajillos que nos ocupan.

    En fin, un álbum abierto a todo tipo de gente. Tanto el fan incondicional como el oyente ocasional disfrutará con esta nueva entrega de estos genios de la música. Tiene sus partes pesadas y progresivas (marca de la casa) pero añadiendo una vena de brutalidad a sus composiciones que abre el abanico de posibles oyentes mientras se adentran más y más en el metal extremo.

    Y no me gustaría terminar esta crítica sin dejar reflejada aquí una reflexión personal. Hace poco, alguien me dijo: “la música de Meshuggah debería ser estudiada obligatoriamente en las escuelas”, y yo desde aquí, no solo no pienso que sea exagerada, en absoluto. Es más, yo incluso añadiría una frase mas: “si se supone que las matemáticas son el lenguaje del universo, entonces Meshuggah compone música para las estrellas…”.

DESCARGAR DISCO

07
mar

Between the Buried and Me - Colors (2007)

Portada     Muy de vez en cuando aparece sin avisar una obra maestra de donde menos se espera, de la nada. Es el caso que nos ocupa. Después de un par de discos correctos sin más en clave de death metal progresivo, Between the Buried and Me nos han sorprendido con esta obra bizarra digna de escuchar sea cual sea nuestro estilo.

    Colors es un disco en el que el concepto de canción está poco valorado. Los cortes entre canciones sirven más para poner un orden que para separar temas, el álbum está pensado más bien como una obra con principio, final y sus distintos movimientos, a lo largo de los cuales vamos pasando de arriba a abajo como en un tiovivo. Es por eso que esta crítica está pensada como un viaje por su sonido.

    El disco empieza con un bonito toque de piano que da entrada a una pequeña introducción titulada Foam Born (a): the Backtrack, y que va subiendo la intensidad hasta que acaba en un arrebato metalcore y donde ya se adivinan algunos tintes progresivos que luego tendrán gran protagionismo en el disco.. En este punto nos sumergimos de lleno en (b) The Decade of Statues. Este tema es totalmente de género, metalcore a saco y sin respiro aunque al final vuelven a aparecer las guistarras progresivas. Es en Informal Gluttony donde empiezan a dejarse ver los elementos más inesperados. Para empezar, esa intro que recuerda un poco a melodías arabescas o indias que dejan paso a la contundencia heavy que caracteriza al grupo. Y sin embargo, a los dos minutos y pico de canción nos soprenden con un estribillo melódico que nos podría recordar perfectamente a cualquier grupo de indie rock, parte que se repite al final del tema para despedirlo en clave de pseudo post rock.

    Sun of Nothing y Ants of the Sky es la dupla más experimental. En los 23 minutos que duran entre las dos asistimos a un repertorio sin igual de idas y venidas: rápidos riffs metaleros, bajones acústicos con voces melódicas que rozan lo lo-fi, pasajes melancólicos… Y largas escalas que nos remiten directamente a los grupos de rock épico progresivo de los años 70 para luego dar paso a una caña metalera que de forma tan natural que ni nos damos cuenta, se convierte en una fiesta country. Prequel to the Sequel sigue en esa línea que mezcla el metalcore con lo progresivo, Viridian es un pequeño alto en el camino y White Walls es la apoteosis, con un inicio demoledor que no baja la guardia hasta el final, cuando despide el disco con un punteo de cuatro minutos, de los que hacen historia. Todo un soplo de aire fresco.

DESCARGAR DISCO

07
mar

Mike Oldfield, ese gran olvidado

Mike Oldfield, pensativo

Ayer volví a casa de un colega después de salir un rato para quedarme a dormir allí y justo antes de acostarme en el sofá me llamó la atención que estaban hablando de música en La 1. Más concretamente estaban poniendo un reportaje sobre Mike Oldfield. Supongo que es un artista que todos conoceréis de sobra, pero me resultó curioso hacer el seguimiento por la carrera de este hombre y ver que su trayectoria va mucho más allá del archiconocido Tubular Bells. Fue en 1973 nada menos cuando dio el pelotazo con ese, su gran éxito con tan sólo 17 años. Durante el resto de esa década Oldfield sacó varios discos de rock progresivo convirtiéndose en un auténtico referente.

Fue en los ochenta cuando decidió pasarse al pop, este pop ochentero que todos conocemos y su reputación como músico dio un bajón considerable. Así pues en los noventa decidió volver a sus raíces sacando Tubular Bells II, lo que le devolvió a la cima del mundo y las ventas de sus discos se dispararon, incluso en discos en los que mezclaba el rock progresivo de sus comienzos con la música celta. Fue esta una nueva época de gloria para él, aunque se aprovechaba bastante de las modas. Y con la llegada del nuevo milenio, de nuevo el cambio de década trajo un cambio en su música: con The Milleniun Bell abrió el camino a los pasajes ambient y los macroconciertos. Este es el resumen de una carrera kilométrica que aun no ha acabado. ¡Para que veáis lo interesante que es la tele a las 5 y meia de la madrugada! Os dejo estos tres temas que seguro que os suenan:

Tubular Bells:

Moonlight Shadow:

Far above the clouds:

06
mar

Foxy Shazam - Introducing (2008)

Foxy Shazam - Introducing     Bueno, pues empiezo este mi primer aporte al universo UnderCore con el que para mi ha sido uno de los discos mas destacados de este principio de año.

    De primeras vamos a dejar claro que definir la música de Foxy Shazam no es fácil, de estilos podríamos decir que mezcla rock teatral, con cabaret, algo de jazz y alguna parte mas dura, pero para no liarnos lo llamaremos simple y llanamente rock. Si queréis que les compare con algún grupo para situaros, yo diría que se mueven bajo los mismos parámetros que Stolen Babies por el rollo cabaret, Blood Brothers por la voz aguda y los cambios de ritmo y Queen por su grandilocuencia. Y una vez situado dentro del panorama musical actual, hablemos de lo que de verdad nos importa, su música. En Introducing nos vamos a encontrar guitarras y ritmos rock que se apoyan en el piano, el gran protagonista de este disco, que lleva todo el peso instrumental a sus espaldas y es lo que le da ese toque mágico y personal a todo el álbum, aportando el punto perfecto para definir tanto una parte fiestera como una dramática.

    La otra estrella del cd, es innegablemente Eric Nally (voz), sus melodías vocales nos llevan por una espiral dramática y emotiva con ciertos toques de rabia, que hace que las historias de este álbum parezcan lo último que va a salir de su boca.

    Si mezclamos lo dicho en los dos párrafos anteriores tendremos un álbum disfrutable tanto estando en casa tranquilamente como de fiesta con los amigos, y es que la magia del disco es la facilidad con la que pasan de partes totalmente bailables a otras mucho más lentas y pausadas.

    El disco se deja escuchar muy fácilmente por los apenas 30 minutos que dura y por ello no me gustaría destacar ningún tema especialmente, aunque citaré su single A Dangerous Man y Red Cape Diver porque fue el primer tema que me enganchó de ellos.

    En resumen, un disco para los amantes del rock sin complejos que quieran pasar un rato agradable bailando y cantando al ritmo de cabaret.

DESCARGAR DISCO

A Dangerous Man:

04
mar

La familia UnderCore crece

Tengo el gusto de anunciar que ya tenemos nuevos colaboradores que espero que contribuyan al crecimiento y consolidación de un blog que creo que merece la pena. Un blog hecho por y para frikis de la música que disfrutan de este noble arte tanto como yo. Así pues, me congratula presentaros a prozako y a nordicwarrior (aka Wade) como los nuevos plumillas que a partir de ahora podréis también leer junto a un servidor, WK. Espero que cojan este nuevo reto con ilusión y con ganas, y que hagamos de este un blog de referencia. ¡Muchas gracias a los tres!




Disclaimer

Las descargas incluídas en las distintas entradas de este blog no están alojadas en el servidor de WordPress. Todos los links son links externos encontrados en otras páginas a archivos alojados en servidores gratuitos y por tanto de libre distribución. Su uso debe ser sólo como vista previa del material reseñado, debiendo ser borrado de su pc dentro de las 24 horas siguientes. UnderCore no se responsbiliza del uso ilícito que sus usuarios puedan hacer de estos archivos, apoya la compra de cds y dvd originales y condena la piratería.

SECCIONES Y ESTILOS

Creative Commons

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

Feed RSS

Blog Stats

  • 22,347 hits